[Último Set] La explosión de Nicolás Jarry en 2018

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Post traído para ustedes por @Malote

El 2 de febrero del 2015, un Nicolás Jarry de 19 años y 219 del ranking ATP, lograba el primer triunfo chileno en un ATP desde 2013, cuando Paul Capdeville venció a Horacio Ceballos por retiro. Desde ese momento su nombre empezó a tomar más y más notoriedad, aun mas por el hecho de que, durante marzo del mismo año, se convirtió en el tenista N°1 de chile, ocupando el 172 del ranking ATP.

Pasaron los años y parecía que el nombre de Nicolás Jarry no causaría gran impacto. No lograba mayores logros, su ranking ATP no sufría importantes alzas y no participaba en torneos ATP con regularidad. La figura de Nicolás Jarry se apagaba, su ranking bajaba y su irregularidad parecía ya crónica. Aun así, se las arregló para que su nombre sonara de vez en cuando, con partidos destacados como ante David Ferrer en el ATP  500 de Rio 2016.

Ya para mediados de 2016 su nombre parecía ser irrelevante, cayendo al 619 del ranking ATP gracias a una serie de lesiones y bajos rendimientos.

2017 fue el año en que puso su nombre como la promesa más importante del tenis chileno. Jarry, en Wimbledon, se convirtió en el primer chileno en jugar un Grand Slam desde Fernando González en el US Open 2011 y una semana después gano su primer torneo challenger en Medellín, venciendo al Brasileño Joao Souza. Semanas después alcanzaría nuevamente el cuadro principal de un Grand Slam, esta vez en Roland Garros. De ahí en más tuvo malos resultados en las qualys ATP, perdiendo en primera ronda de todas las clasificaciones que jugo, salvo en el US Open donde alcanzo la 2da ronda. El gran momento llego en el segundo challenger de Santiago, en noviembre, donde Nico Jarry se corono campeón y se convirtió en el primer chileno en alcanzar el Top 100 del ranking ATP luego de 6 años.

El 2017 termino para Jarry 111 en el ranking ATP, año que inicio en el 303 del mismo ranking.

#ElEndogamico finalizaba el año como la gran promesa del tenis nacional para 2018

El 2018 empezaba con el pie derecho, alcanzando octavos de final en el ATP de Pune y cayendo en un peleado partido ante Robin Haase, 42 ATP para ese entonces.

 Tuvo su debut en el Australian Open, donde cayó ante el argentino Leo Mayer en primera ronda, pero dejo sensaciones especiales en cuanto a su nivel y su forma de jugar.

Llega la gira sudamericana en arcilla y con ella los resultados de peso. En Quito logra cuartos de final, aunque con un leve sabor amargo dada la derrota ante el español Roberto Carballés Baena, 107 del ATP, que no hizo grandes méritos para ganar ante un Jarry muy errático. El ATP 500 de Rio posiciona finalmente el nombre de Nicolás Jarry en la primera plana del deporte nacional.

En primera ronda venció en 2 sets a Guillermo García- López, 67 del ranking ATP. En segunda logra el mejor triunfo de su carrera, venciendo al español Albert Ramos, 19 del ATP, nuevamente en 2 sets y exhibiendo una derecha demoledora y un primer servicio altamente efectivo. En cuartos de final venció al experimentado Uruguayo Pablo Cuevas, 33 del ATP, por el exacto marcador que le dio el triunfo ante Ramos en la ronda anterior (7-5/6-3). Finalmente cayó ante su gran verdugo en 2018, el argentinito (?) Diego Schwartzman en 2 sets, argentino que a la postre se haría de la corona del torneo. Nico Jarry finaliza la semana en el puesto 61 del ATP, 33 puestos sobre su posición inicial antes del torneo y 188 puestos con respecto a la misma semana del año anterior.

La siguiente semana, en el ATP 250 de Sao Paulo demostró que no fue solo una buena semana en Rio, si no que llego para quedarse. Alcanzo su primera final ATP, primera final de un chileno desde Fernando González en el desaparecido ATP de Viña 2009, luego de vencer a rivales como Guido Pella y nuevamente a Albert Ramos. En la final caería entre el Italiano Fabio Fognini, en 3 sets que dejo tenis de alto vuelo por parte de ambos tenistas.

Jarry se rozaba los codos (?) contra los #Referentes del circuito ATP

Finalizaba marzo con su primer triunfo a nivel Masters 1000 en Miami, cayendo en 2da ronda ante el enano culiao el argentino Schwartzman una vez más.

En abril disputó el ATP 500 de Barcelona, cayendo en un duro partido ante el Frances Benoit Paire.  En el mismo mes alcanzaría los cuartos de final en el ATP de Estoril, perdiendo finalmente ante el 11 del ATP, Pablo Carreño Busta.

Mayo dejaría a Nico Jarry sin triunfos, luego de caer en la primera ronda del Masters 100 de Roma otra vez ante EL ENANO CULIAO QUE LO TIENE DE HIJO POR LA CHUCHA Schwartzman y en Roland Garros ante Jared Donaldson.

Su año siguió en el segundo grande de la temporada, Wimbledon, donde lograría convertirse en el primer chileno en ganar un partido de Grand Slam desde “el bombardero de la reina”, quien llego a tercera ronda de Wimbledon en 2011. Finalmente cayó en segunda ronda ante Mackenzie McDonald, 103 del ATP, en un partido que se terminó por definir 9-11 en el quinto set.

Luego de sufrir una inesperada y aplastante derrota ante Martin Klizan en primera ronda de Umag, Nico Jarry puso su nombre en las primeras planas no a nivel nacional, si no que a nivel internacional. Alcanzó por segunda vez en el año la semifinal de un ATP 500, en Hamburgo, pero dejando su marca en el torneo, luego de vencer por primera vez en su carrera a un top 10 del ranking ATP. En cuartos de final “la torre” venció a Dominic Thiem, número 8 del ATP y experto jugador en Arcilla. El chileno demostró un tenis sólido y supo sacar adelante los momentos complejos de partido.

Finalizo Julio metiéndose en semifinales del ATP 250 de Kitzbuhel, cayendo con el experimentado Denis Istomin y venciendo en el camino al destacado Fernando Verdasco. Para esa altura del año Nicolás Jarry ya estaba dentro de los mejores 50 jugadores del mundo y su presencia en el circuito no pasaba desapercibida por nadie.

Nico Jarry demostró que no quiere ser un actor de reparto en el circuito

En Agosto Nico Jarry alcanzo los cuartos de final en el ATP de Winston-Salem, en un partido que reflejo la irregularidad que tuvo por pasajes del año nuestro gladiador (?). También en agosto, Nico Jarry logro su segundo triunfo en un Grand Slam, esta vez en US Open ante el Alemán Peter Gojowczyk. En segunda ronda nos regaló un partido de primer nivel ante el gran crédito local, John Isner, contra quien perdió en 5 intensos sets. Una vez más Nico Jarry se hacía notar ante el mundo.

Octubre arranca con una derrota en primera ronda en el ATP 500 de Tokio ante Benoit Paire. La temporada a esta altura ya está cerca de su fin, eso no impidió a Nicolás Jarry dar el gran golpe de su año durante el Masters 1000 de Shanghai. No solo es el hecho de que alcanzo los cuartos de final por primera vez en su carrera en este tipo de torneos, si no que logro el mejor triunfo de su carrera, al vencer al ex número 3 del ATP y número 6 en ese momento, Marin Cilic. Un partido donde Jarry demostró variantes de juego que le habían costado durante el año, como el juego de fondo y el juego en la red. Desde este momento Nicolás Jarry se convierte en uno de los jugadores a ver para 2019 en el circuito ATP.

Otro #perrogrande era bajado por nuestro Nico Jarry en 2018

Finalizó su año con 3 derrotas consecutivas en Antwerp, Basilea y finalmente en el masters 1000 de Paris.

No nos vamos a mentir, Nicolás Jarry tiene ripios en su juego, sobre todo en su juego de red y en el juego de fondo. Además, presentó problemas de regularidad durante los mismos partidos en todo el año. Todo esto es propio de un jugador inexperto a este nivel, es algo que podemos esperar que mejore al paso de las temporadas.

No obstante, no olvidemos algo; Nicolás Jarry completo su primer año como jugador activo del circuito ATP. primer año que tuvo una final de ATP 250 y otras 2 semifinales en ATP 500, que dejo 2 triunfos ante jugadores top 10, justamente en las superficies en las que ellos se manejan con totalidad y en el que inicio como 113 del ATP y finalizó como 43 del ranking ATP, un ascenso de 70 puestos, además de terminar 50 en el ranking ATP de dobles. Nada mal un jugador que no sabe ni sacar #LoLeiEnUG

2019 promete ser un año histórico para la carrera del jugador y para nuestro tenis en general. De la mano del renacido Christian Garín, esperamos que ambos le den la vida a un deporte que tanta alegría nos ha dado y que tan abandonado teníamos durante los últimos años.